Después, muchos de vosotros podéis imaginar cual fue la causa de mi segunda estancia fuera de España, si...exacto!!...Erasmus!!!, de nuevo para aprender inglés, eso si, en Holanda...bueno, ya sabéis que ellos hablan bastante bien inglés...el caso es que como siempre pasa en Erasmus, acabas juntándote con españoles y como no intentando cocinar comida española con ingredientes no aptos.
Y por última vez, y un poco más mayorcita, después de terminar un master decidí que era un buen momento para, de nuevo, mejorar mi inglés, trabajando en este caso. De manera que, aprovechando que mi novio estaba terminando en Oxford un master y se iba a Londres a realizar prácticas en empresa, cogí mi maleta y para allá que me fui derechita.
Bueno, no os podéis imaginar la de vueltas que di por Londres para buscar trabajo, eso si me vino muy bien para conocer a fondo Londres en tiempo record, pero al final mereció la pena y encontré el ansiado trabajo.
Recuerdo que, cuando nos juntamos con amigos de España, nos íbamos a cenar a sitios de comida típica española, y a pesar de que las compras las hacíamos en supermercados, cuando queríamos hacer algo especial nos íbamos a una tiendecita que estaba por la zona de Notting Hill, evidentemente era más bien cara, pero no había otra forma de conseguir comida española y valía la pena.
Así que....ya veis, se perfectamente lo que es estar fuera de casa y desear comerte un bocata de jamón serrano con tomate, unos choricitos a la sidra o una paella...que os voy a contar, si supongo que muchos de vosotros lo estaréis viviendo en vuestras propias carnes.
Compartir
No hay comentarios:
Publicar un comentario